¡Carta desde Costa de Marfil!

¿Para qué sirvió el donativo que dieron a Harambee los asistentes a la beatificación de don Álvaro? En esta hermosa carta, una voluntaria que trabaja en el Centro Rural Illomba (Costa de Marfil) cuenta los avances que, gracias ese dinero, han podido realizar en la lucha contra la pobreza.

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Opus Dei - ¡Carta desde Costa de Marfil!

Queridos amigos,

El proyecto sigue su curso normal y está teniendo muy buena acogida entre las poblaciones locales

Las iniciativas emprendidas hasta el momento con los fondos recibidos pueden resumirse en cuatro áreas:

1. Consultas y curas: en estos primeros meses se han hecho más de 1.400 consultas y curas. Muchos pacientes sufren de anemia y paludismo, tanto los niños como los adultos, habitualmente causado por un desgaste físico consecuencia de una vida dura y de una alimentación muy poco equilibrada. Además, el clima caliente y húmedo y la existencia de la laguna favorecen bastante la proliferación de mosquitos.

2. Lucha contra la malnutricion: se están siguiendo cada semana unos 30 casos de niños malnutridos, algunos sufren de malnutrición severa (2 años y pico, y ni llegan a 5 Kg...). Las madres de estos niños vienen al dispensario una vez por semana para que la asistenta social pese al niño y vea si el tratamiento contra la malnutrición está resultando. Este tratamiento se hace por etapas y la asistenta social juzga, según el resultado, si el niño sigue en la misma etapa o se ya puede pasar a la etapa 2. De hecho, hay niños que se están recuperando bien, hay otros que necesitan un poco más de tiempo... Constance Gnahoré, que se encarga directamente de estos niños, está haciendo tramites con los notables de los pueblos cercanos a Ilomba (M'Batto Bouaké, Achokoua, Santé, Akouyaté, etc) para que se hagan ahí las campanas de nutrición a partir de este mes de mayo.

3. Formación de las madres de familia: se están formando actualmente más de 200 madres, el primer grupo. La asistenta social les imparte cada semana nociones fundamentales de nutrición, de higiene, etc. Las clases de nutrición son fundamentales ya que en una población femenina que es casi analfabeta la ignorancia tiene un impacto bastante grande. Pero las madres son receptivas y quieren mejorar el nivel de vida y de salud de sus familias. Claro que la asistenta social tiene siempre en cuenta el nivel intelectual, económico y alimenticio de sus beneficiarias al momento de impartir la formación.

4. Escuela rural Ilomba: están matriculadas 25 chicas de los pueblos cercanos de Ilomba. ¡Esta escuela es una verdadera solución para sacar de la pobreza a estas "chicas rurales"! Estas chicas han empezado el año escolar en noviembre 2014 y lo terminan en junio próximo. Están muy, muy contentas, y aprovechando mucho esta oportunidad de seguir estudiando. Otro dato que expresa bien la importancia de la escuela es que los padres siguen queriendo que sus hijas estén inscritas: ninguna chica ha desistido de estas clases durante el año escolar y esto se debe en buena parte a los padres que respetan los días de escuela (vienen a la escuela en vez de ir a trabajar en el campo lo que supone un sacrificio considerable para ellos...).

5. Clases de costura: el primer curso ha empezado en octubre 2014 y termina en junio, se están formando 10 chicas. Ayer ha empezado otro grupo. Este tipo de formación ya ha ayudado a otras chicas de estos pueblos que han puesto en marcha, en sus propias casas, un pequeño negocio informal. A pesar de que a los padres siempre les cueste que sus hijas estén ocupadas en otros trabajos que no sean hacer el "attiéké" o ir trabajar en el campo, después ven el resultado y agradecen a Ilomba lo que se hace por ellas ¡Las chicas, ellas, están encantadas con la formación!

El proyecto está ayudando mucho a las poblaciones rurales de la zona de Bingerville. La asistencia sanitaria está creciendo en calidad y extensión, gracias al proyecto hay más posibilidades de llegar a mas niños malnutridos y sus madres.

Además, la lucha contra la pobreza es una realidad debido a la formación en costura y a las clases de la escuela rural.

¡Muchas gracias a Harambee y a todos los que creen que vale la pena ayudar a los que más necesitan!